Venta y reparación de audífonos para sordera

La salud auditiva durante las fiestas

Aún en caso de que nadie en su familia tenga problemas auditivos, es conveniente hacer planes para que las reuniones familiares por las fiestas de fin de año sean una experiencia más agradable para todos. Si usted es el anfitrión, implemente estas ideas “oidos-friendly”:

  • Crear diferentes entornos sonoros. Que los juegan juntos en una habitación, mientras que los adultos conversan, escuchan música o incluso miran televisión en el living. Cuando llegue el momento de reunirse en la mesa, apague la música y la televisión para que pueda concentrarse en la conversación.
  • Asignar asientos. Si alguien en su lista de invitados sufre de pérdida auditiva, disfrutará de la conversación en la mesa mucho más si están sentados donde pueden ver las caras de todos. Pregúntele dónde le gustaría sentarse. Si oye mejor de un oído que del otro, puede indicar cuál es para él el mejor asiento en la mesa.
  • No atenuar las luces. Muchas personas con pérdida auditiva dependen de una buena iluminación para leer los labios y aprovechar las señales visuales durante las conversaciones grupales, ya sea que lleven o no dispositivos auditivos.
  • Retrasar la limpieza. El ruido de platos y cubiertos hace que sea difícil escuchar la conversación. Trate de esperar hasta que todo el mundo se ha ido antes de limpiar los platos.
  • No se avergüence. Si sufre hipoacusia y asiste a una reunión familiar, no tenga miedo de hablar cortésmente si el volumen de la música o la televisión está interfiriendo con su capacidad para participar en la conversación en la cena.

Enemigo N° 1: pirotecnia

El peligro para la audición que representa la pirotecnia, merece un artículo entero, en donde explicar motivos y consecuencias del grave e irreparable daño que los oídos pueden sufrir al exponerse al sonido de las explosiones de fuegos artificiales.

Por ello, el primer consejo es el más efectivo y elemental: abstenerse de utilizar pirotecnia. Siendo que además los peligros de su uso no son solo para nuestra audición, lo más saludable y prudente es sencillamente no usar fuegos artificiales.

No obstante, no siempre es posible impedir que otros participantes de nuestra reunión o de otras casas cercanas hagan explotar petardos. Nunca estará de más entonces, contar con tapones protectores, o perderse el espectáculo de la ciudad encendida vista desde el balcón y encerrarse por un rato en una habitación hasta que lo peor haya pasado. Su salud auditiva es mucho más importante que un disfrute banal y pasajero.

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